Los ejercicios de Kegel,
aliados del embarazo

Beautiful pregnant woman doing exercises.

Los ejercicios de Kegel,
aliados del embarazo

Los ejercicios de Kegel, aliados del embarazo

 

La recomendación médica es que durante el embarazo hagas ejercicio de forma regular. Puedes hacer muchas actividades diferentes, desde caminar a buen ritmo media hora, hacer yoga, pilates, o nadar. Todas estas actividades son excelentes para realizar mientras notas a tu bebé crecer sin parar.

 

Para conocer más sobre los mejores ejercicios para realizar en esta etapa, te dejo aquí un artículo muy completo sobre el ejercicio durante el embarazo, con recomendaciones y consejos para que aproveches al máximo el tiempo que dedicas a hacer ejercicio.

 

Entre todos los ejercicios que puedes practicar en esta etapa hay uno que no te cansará nada y será muy beneficioso para el parto y el puerperio. Los ejercicios de Kegel son excelentes para mantener el tono muscular de tu suelo pélvico y no solo no te dejarán agujetas, sino que podrás practicarlos prácticamente en cualquier momento y lugar. Suena genial, ¿no?

 

 

Los ejercicios de Kegel y sus beneficios

 

Para ponerte manos a la obra y empezar a hacer estos ejercicios no necesitas de equipamiento ni preparación especial. Puedes empezar cuando quieras: antes del embarazo, en el primer trimestre, tras la semana 26 de embarazo o durante el puerperio, si no los conocías antes. Y puedes hacerlos todo el tiempo que quieras.

 

Las razones por las que debes empezar cuanto antes a realizar estos ejercicios son muchas, aquí tienes las más interesantes y que están directamente relacionadas con el embarazo:

 

  • Tendrás menos dolores y molestias en la cadera porque la musculatira pélvica sujetará mejor el peso de la barriga a medida que aumente su volúmen.
  • Evitarás las molestas pérdidas de orina, frecuentes en el tercer trimestre de embarazo. Si no tienes la musculatura pélvica tonificada puedes tener un pequeño accidente al reirte, toser, estornudar o simplemente salir a caminar. Esto ocurre por la presión extra que tiene esta zona de tu cuerpo a medida que tu vientre se expande.
  • Tu parto será más fácil. Aunque no se pueda eliminar del todo el dolor, ejercitar el suelo pélvico ayudará a que estos músculos sean más elásticos y se expandan mejor cuando empieces a dilatar. Si además haces yoga o pilates, aprenderás a controlar mejor tu respiración y podrás tener un parto con menos molestias y dolor.
  • La recuperación tras el parto será más rápida y tendrás menos complicaciones.

 

Por si eso fuera poco, los ejercicios de Kegel te ayudarán a tener una vida sexual más satisfactoria y mejores orgasmos, así que, como ves ¡todo son ventajas!

 

 

Cuándo debes hacer los ejercicios de Kegel

 

Para saber cuál es la técnica adecuada, sigue esta guía de 10 pasos para hacer los ejercicios de Kegel correctamente. Lo ideal es que hagas tres series de 20 repeticiones, tres veces al día.

 

Puedes hacer estos ejercicios sentada, de pie, mientras descansas de una caminata, en un semáforo en rojo o en cualquier momento en el que tengas un momento libre. Es un ejercicio muy sencillo que puedes incorporar a tu rutina diaria sin que te suponga reservar mucho tiempo o realizar ningún gasto extra. Así que, si no has empezado ya, no dejes pasar más tiempo y ¡ponte manos a la obra!

 

Texto de Maria José Madarnás

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